Cómo la cámara de un teléfono puede leer tu pulso
Cada latido cambia muy ligeramente el color de tu piel, y una cámara con el programa adecuado puede convertir ese cambio en una estimación de tu pulso.

Un pulso que no se ve
Cada vez que tu corazón late, empuja una oleada de sangre por todo tu cuerpo, hasta los vasos diminutos que están justo debajo de tu piel. Por un instante esos vasos tienen un poco más de sangre, y luego un poco menos. La sangre absorbe luz, así que cuando cambia la cantidad de sangre, tu piel refleja cantidades de luz ligeramente distintas.
El cambio es demasiado pequeño para que lo notes a simple vista. Una cámara es distinta. Graba muchas imágenes por segundo, y cada imagen guarda valores de color precisos. Si comparas esos valores a lo largo del tiempo, empieza a aparecer el ritmo de tu corazón.
Fotopletismografía remota, en palabras simples
El nombre largo es fotopletismografía remota, que muchas veces se abrevia rPPG, por sus siglas en inglés. “Foto” significa luz, y “pletismografía” significa medir cambios de volumen. Juntas, describen el uso de la luz para seguir cómo sube y baja la cantidad de sangre en tu piel. “Remota” significa que nada te toca: la cámara trabaja a una distancia corta.
Es posible que ya tengas algo que usa una idea parecida. Muchos relojes inteligentes y pulseras de actividad iluminan la piel de tu muñeca con una pequeña luz verde y leen cuánta luz regresa. La cámara de un teléfono hace algo similar con la luz que ya hay en el cuarto, y con tu cara en lugar de tu muñeca.
Del video a un número
Los detalles cambian de un sistema a otro, pero en general el proceso tiene unos cuantos pasos:
- El programa encuentra tu cara y la sigue de una imagen a la siguiente.
- Observa zonas de piel, como la frente y las mejillas, y sigue su color a lo largo del tiempo.
- Filtra los cambios que no vienen de tu corazón, como movimientos pequeños o variaciones de la luz.
- Lo que queda es una onda tenue que sube y baja con cada latido. Contar esas ondas da una estimación de tu pulso.
La misma señal lleva más que el pulso. La respiración deja en ella su propio patrón lento, y esa es una de las formas en que las herramientas basadas en cámara estiman la frecuencia respiratoria. Y las pequeñas diferencias de tiempo entre un latido y el siguiente tienen que ver con la variabilidad de la frecuencia cardiaca, que tiene su propio artículo.
Por qué importan la quietud y la luz
Como la señal es tan tenue, todo lo que agrega ruido la vuelve más difícil de leer. Hablar, mover la cabeza, las sombras que cruzan tu cara y una luz que cambia todo el tiempo pueden desdibujar el patrón. Por eso los escaneos con cámara te piden quedarte quieto un rato, con luz buena y pareja. Con Doc24hrs, te quedas quieto unos 30 segundos cuando tu cara queda encuadrada. Nuestros cinco consejos para un buen escaneo explican los detalles.
Qué pasa con Doc24hrs
El escaneo usa la cámara frontal de tu teléfono. El video de la cámara se procesa en tu teléfono y no se sube ni se guarda. Las señales derivadas del video, junto con las respuestas de tu perfil, van a nuestro proveedor de tecnología de escaneo para calcular tus resultados. Se envían con un identificador genérico, no con tu nombre ni tu correo. Tus datos se guardan y procesan fuera de Estados Unidos, incluso en México. La Política de privacidad tiene los detalles.
Lo que es y lo que no es una lectura con cámara
Una lectura con cámara es una estimación hecha a partir de una señal tenue. Resultados como la frecuencia cardiaca y la respiratoria son estimaciones de bienestar. Pueden ser incorrectos y no son un diagnóstico. Son más útiles cuando comparas tus propios resultados a lo largo del tiempo, con escaneos hechos en condiciones parecidas. Si te sientes mal o tienes dudas sobre tu corazón, habla con un profesional de la salud.
Esta guía es información general de bienestar. No es consejo médico, y los resultados de Doc24hrs son estimaciones de bienestar, no un diagnóstico. Habla con un profesional de la salud sobre tu salud. En una emergencia, llama al 911.